Apple se encuentra ante un obstáculo significativo en la producción de sus próximos dispositivos, el iPhone 18 Pro y el iPhone Ultra. A pocas semanas del lanzamiento previsto para el 18 de septiembre, la compañía tiene almacenados chips por valor de 1.000 millones de dólares que no pueden ser ensamblados debido a la falta de memoria DRAM, un componente esencial para completar los procesadores.
Impacto de la crisis memoria DRAM Apple en la producción
La escasez de memoria DRAM, un tipo de memoria de acceso aleatorio utilizada en los chips de los dispositivos, está afectando directamente la capacidad de Apple para montar sus procesadores A20 Pro y chips C2. Estos componentes son fundamentales para el funcionamiento del iPhone 18 Pro, iPhone Pro Max y el nuevo modelo plegable iPhone Ultra.
La memoria DRAM en los dispositivos móviles se integra directamente en el sistema en chip (SoC), a diferencia de los ordenadores donde la RAM es un componente separado. Por ello, sin la memoria DRAM disponible, los chips no pueden ser ensamblados ni terminados, lo que provoca un retraso en la producción y, potencialmente, en la disponibilidad de los nuevos modelos en el mercado.
Factores que agravan la escasez de memoria DRAM
Apple depende principalmente de la empresa estadounidense Micron para el suministro de memoria DRAM, con pedidos adicionales a los fabricantes coreanos SK Hynix y Samsung. Sin embargo, la mayoría de la capacidad de producción de memoria DRAM y memoria de alta banda ancha (HBM) está comprometida con la industria de la inteligencia artificial hasta 2027, limitando la disponibilidad para otros sectores.
Además, las obleas de procesadores fabricadas mediante el nuevo proceso N2 de TSMC están listas para ensamblarse, pero la falta de memoria DRAM impide completar el proceso. El ensamblaje utiliza la tecnología Wafer-Level Multi-Chip Module (WMCM) de TSMC, que requiere la integración de la memoria en el chip.
Consecuencias para Apple y el mercado
Esta situación podría traducirse en retrasos en la entrega de los dispositivos y un aumento en los costes de fabricación. La escasez y la alta demanda de memoria DRAM elevan los precios, lo que podría reflejarse en el coste final de los iPhone 18 Pro y Ultra.
Incluso se ha informado que el consejero delegado de Apple, Tim Cook, ha solicitado excepciones para importar memoria de la marca china CXMT, actualmente vetada en el marco de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, como medida para mitigar la escasez.
Perspectivas y próximos pasos
Apple y sus socios en la cadena de suministro mantienen la esperanza de cubrir la demanda inicial de los nuevos modelos, pero la incertidumbre sobre la disponibilidad a medio plazo persiste. La crisis memoria DRAM Apple pone de manifiesto las vulnerabilidades en la cadena de suministro global de componentes tecnológicos y su impacto en la industria móvil.
El desarrollo de esta situación será clave para entender cómo afectará a la distribución y precios de los próximos dispositivos de Apple, así como a la estrategia de la compañía para asegurar sus suministros críticos en el futuro.

