Los centros de datos Meta se han convertido en un elemento crucial para la infraestructura tecnológica global, tanto que la compañía ha invertido millones en una campaña publicitaria para mejorar la percepción pública sobre ellos. Esta inversión busca destacar la importancia de estas instalaciones y contrarrestar el rechazo social que enfrentan.
La campaña publicitaria de Meta
Según una investigación del New York Times, Meta destinó 6,4 millones de dólares entre noviembre y diciembre del año pasado para promover los beneficios de sus centros de datos en Estados Unidos. Los anuncios se emitieron en ocho capitales estatales y en Washington D.C., mostrando imágenes idealizadas de comunidades americanas revitalizadas gracias a estas instalaciones.
Los vídeos destacaban localidades como Altoona (Iowa) y Los Lunas (Nuevo México), donde Meta opera centros de datos, y prometían empleo y prosperidad con escenas de granjas y campos deportivos, acompañados de música emotiva. La voz en off aseguraba: «Estamos trayendo trabajos aquí, para nosotros y para nuestra próxima generación».
Contexto y resistencia social
El rechazo social hacia la instalación de centros de datos, especialmente los dedicados a inteligencia artificial, se ha incrementado debido al elevado consumo de recursos como electricidad y agua. Este descontento ha llevado a la cancelación de proyectos en varios estados, incluyendo Oregon, Arizona y Virginia.
El senador demócrata Chris Van Hollen ha señalado que el tema se ha vuelto prioritario en el Capitolio, impulsando propuestas para regular el consumo energético de estas infraestructuras. Incluso expresidentes han opinado sobre la necesidad de que las grandes tecnológicas asuman los costos derivados de sus centros de datos.
Impacto energético y futuro de los centros de datos
Los centros de datos son esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial, pero su impacto en el consumo eléctrico es significativo. Bloomberg reportó que en zonas cercanas a estas instalaciones en Estados Unidos, el precio mayorista de la electricidad ha aumentado hasta un 267% en cinco años. Se estima que la demanda energética de estos centros se duplicará para 2035, convirtiéndose en uno de los mayores incrementos desde los años 60.
En España, regiones como la Comunidad de Madrid están experimentando un auge en la construcción de centros de datos, a pesar de contar con un déficit energético. Se espera que la potencia instalada alcance 1,7 gigavatios en 2030, posicionando a ciudades como Madrid y Barcelona como competidores en el mercado europeo.
Soluciones y perspectivas
Ante el creciente consumo energético, las grandes tecnológicas exploran alternativas como reactores nucleares modulares (SMR) o incluso la posibilidad de trasladar centros de datos al espacio para minimizar el impacto ambiental. Según proyecciones, para 2035, los centros de datos podrían consumir más del 4% de la electricidad mundial, ubicándose como uno de los mayores consumidores a nivel global.
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